CABALLOS MOTORIZADOS
En esta crónica, Ramos revela la “rodada del terror” como un espectáculo que oscila entre la fiesta, el estigma y la violencia. Entre disfraces, motores y adrenalina, el texto expone cómo una celebración nocturna termina convertida en persecución, represión y miedo, mostrando la delgada línea entre el goce colectivo y el control brutal en la ciudad de Guayaquil.