{"id":843,"date":"2022-08-24T20:49:13","date_gmt":"2022-08-25T01:49:13","guid":{"rendered":"http:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/?p=843"},"modified":"2022-11-30T14:03:05","modified_gmt":"2022-11-30T19:03:05","slug":"madre-es-madre-una-especie-de-retro-resena-o-primer-analisis-consciente-sobre-la-madre-de-solange-rodriguez-pappe","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/2022\/08\/24\/madre-es-madre-una-especie-de-retro-resena-o-primer-analisis-consciente-sobre-la-madre-de-solange-rodriguez-pappe\/","title":{"rendered":"Madre es madre: una especie de retro-rese\u00f1a o primer an\u00e1lisis consciente sobre &#8220;La madre&#8221; de Solange Rodr\u00edguez Pappe"},"content":{"rendered":"<p><b>Por Isaac Morillo<\/b><\/p>\n<p>Debo anotar que no es la primera vez que leo este relato. De hecho, esta es mi segunda lectura, la primera ocurri\u00f3 a inicios del 2020, a un mes de que estallara la pandemia en este peque\u00f1o espacio geogr\u00e1fico de l\u00edneas imaginarias que llamamos Ecuador. Hablo de un momento en el que todo a simple vista parec\u00eda tranquilo, aunque claro, esta tranquilidad no era sino la a\u00f1oranza de un tiempo tergiversado o idealizado gracias a los dos a\u00f1os de aislamiento obligatorio que tuvimos que vivir, en donde todo lo malo tom\u00f3 protagonismo y se volvi\u00f3 todav\u00eda peor.<\/p>\n<p>Esa primera lectura tuvo lugar durante mi primer semestre universitario. Hab\u00eda regresado de pasar las fiestas de navidad y fin de a\u00f1o en Quito, con mi familia, mi mascota y mis amigxs. Justamente, aquellas fechas, hab\u00edan coincidido con la Feria Internacional del Libro Quito 2019 (FILQ 2019), en donde personajes como Alice Goy Billaud, Natalia Garc\u00eda Freire, Ernesto Carri\u00f3n, Gabriela Ponce, entre otrxs, expon\u00edan sus obras m\u00e1s recientes y realizaban varias charlas relacionadas con la literatura.<\/p>\n<p>Solange Rodr\u00edguez, por su parte, tambi\u00e9n estaba ah\u00ed. No logro recordar qu\u00e9 otros libros o charlas estaba exponiendo, pero dentro de todo lo que pudo haber hecho en la feria, se encontraba el lanzamiento de su cuentito titulado <em>La madre<\/em>, publicado por la editorial Lenguadiabla. A partir de ese instante memoric\u00e9 el nombre del texto, en espera de regresar a Guayaquil para preguntarle personalmente sobre \u00e9l.<\/p>\n<p>Al regreso del feriado pude preguntarle a Solange sobre <em>La madre<\/em> en el contexto de mi clase \u00abLectura y escritura del relato\u00bb. Apenas termin\u00f3, me qued\u00e9 un rato hablando con ella. Le cont\u00e9 que hubiese querido saludarla en la FILQ y que no hab\u00eda podido asistir a su lanzamiento en Quito aquella vez. Tras ese arranque de sinceridad creo que se le abri\u00f3 el coraz\u00f3n y termin\u00f3 ofreci\u00e9ndome su libro como regalo. Obvio, me sent\u00ed halagado y emocionado con el gesto. Antes de eso no hab\u00eda le\u00eddo casi nada de ella, sino uno que otro cuento. La siguiente semana fue el gran d\u00eda, apenas finalizada su clase me entreg\u00f3 el libro, que es peque\u00f1o, en formato fanzine, color verde lim\u00f3n y con el t\u00edtulo en una topograf\u00eda negra g\u00f3tica. Adem\u00e1s, me lo hab\u00eda firmado con la siguiente dedicatoria:<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"http:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2022\/08\/firma-225x300.jpg\" alt=\"\" width=\"382\" height=\"509\" \/><\/p>\n<p>Lo \u00fanico que podr\u00eda decir bien entre pinzado que \u201carruin\u00f3\u201d ese agradable momento fue cuando abr\u00ed el libro para leer la dedicatoria y me di cuenta de que mi nombre estaba mal escrito. Juro que lo habr\u00eda dejado pasar, si es que hubiese sido un caso aislado, pero no, desde que la conozco ha escrito mi nombre as\u00ed y, aunque le he corregido \u2014\u00abSolange, mi nombre es con doble A, no con doble S\u00bb\u2014 y lo le\u00eda semanalmente en el listado de la asistencia, parece que aquello jam\u00e1s fue un impedimento para que lo dejase de escribir de tal manera. Total, para ella soy <em>Issac<\/em>, no Isaac.<\/p>\n<p>En lo sucesivo, Solange me coment\u00f3 que m\u00e1s que una obra original, <em>La madre<\/em> se trata de una reescritura de un antiguo cuento ruso, que incluso nos hab\u00eda enviado a leer en clase, aunque por desgracia no recuerdo su nombre ni el de su autor. Le dije que, apenas terminara de leer su texto, me iba a acercar para charlar sobre \u00e9l.<\/p>\n<p>Ese mismo d\u00eda lo le\u00ed. Al no ser muy largo, me tom\u00e9 el tiempo de hacerlo durante el regreso a casa en Metrov\u00eda. Lo le\u00ed mientras estaba parado, agarrado de un tubo, sudado y apretado en medio del gent\u00edo propio del transporte p\u00fablico, un escenario que siempre me ha planteado varios sentimientos. Antes de la pandemia lo ve\u00eda como un lugar cansino y en cierta medida acogedor, debido a la cercan\u00eda obligatoria que se ten\u00eda (y se tiene) con los dem\u00e1s usuarios y por c\u00f3mo a su vez los diversos rostros que se encuentran all\u00ed resultan entretenidos. Me gusta pensar de d\u00f3nde vienen o a d\u00f3nde van: me parece un ejercicio visual interesante. Despu\u00e9s de la pandemia, por el contrario, encuentro al transporte p\u00fablico como lo que es: una mierda con un pasaje demasiado caro.<\/p>\n<p>Pero al tener esa id\u00edlica percepci\u00f3n sobre \u201cLa Metro\u201d en el 2020, pude leer el texto de Solange de una manera algo rom\u00e1ntica, y no en el mal sentido que suele tener esa palabra. De esa primera lectura logr\u00e9 sacar ciertas conclusiones, como tambi\u00e9n desbloquear de mi memoria uno que otro recuerdo que habr\u00eda de contarle a Solange en nuestra pr\u00f3xima conversaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pasada esa semana, volvimos a vernos las caras, esta vez yo me acerqu\u00e9 a ella para decirle que hab\u00eda terminado de leer su relato. Nos sentamos a esperar un momento que las cosas en el sal\u00f3n se calmen y comenzamos a hablar. Le cont\u00e9 lo mucho que me hab\u00eda llamado la atenci\u00f3n. Sent\u00ed \u2014le dije\u2014 que ten\u00eda varios elementos que parec\u00edan transcender la reescritura y se convert\u00edan en hechos vivenciales, tal vez propios de la autora, cosa que ella misma me confirm\u00f3. A su vez, le coment\u00e9 sobre una historia que hace a\u00f1os me cont\u00f3 mi madre y que, por obvios motivos, relacion\u00e9 directamente con el cuento, puesto que esta trama en s\u00ed se parece mucho a lo contado por mi madre, con la \u00fanica diferencia del final, en donde cada una de estas dos madres \u2014la del texto y la otra\u2014 tomaron y acogieron lo sucedido desde polos muy opuestos; una se acogi\u00f3 a lo vivido y la otra busc\u00f3 ayuda.<\/p>\n<p>La historia era sobre una amiga suya del colegio que se hab\u00eda quedado embarazada, pero que faltando pocos meses para el parto perdi\u00f3 al beb\u00e9. Aquello fue un golpe tan grande que, durante su duelo, comenz\u00f3 a escuchar el llanto de su beb\u00e9 no nacido, en todo momento y lugar. Mi madre me dec\u00eda que incluso hubo ocasiones que, durante clases, el llanto del beb\u00e9 se le manifestaba, haciendo que su amiga llore sin control, pues pensaba que de alg\u00fan modo segu\u00eda vivo, o que le andaba buscando en el corredor del ya botado colegio nocturno Gabriela Mistral.<\/p>\n<p>Y as\u00ed fue por varios meses, en donde el estado f\u00edsico y mental de su amiga se fue deteriorando, hasta que no tuvo otra alternativa que suspender su educaci\u00f3n y rehabilitarse con psic\u00f3logos, terapias y Dios. A partir de ese punto de la historia, mi madre no me supo decir lo que pas\u00f3 con ella. Desconozco si tuvo otrxs hijxs o si solo se sumergi\u00f3 m\u00e1s y m\u00e1s en el llanto de su beb\u00e9 no nacido \u2014cosa que s\u00ed hizo la madre del relato\u2014. Tras contarle esa historia, Solange no me supo decir mucho y solo nos terminamos retirando.<\/p>\n<p>Volvi\u00f3 a pasar el tiempo y entramos a la pandemia, ese momento fue de cierto modo clave, ya que por claras razones me toc\u00f3 retornar a Quito y por ende tuve mucho tiempo libre para llorar, leer y releer varios textos que hab\u00eda olvidado. Entre esos estaba <em>La madre<\/em>, el cual \u2014al igual que resto de mis cosas\u2014 pas\u00f3 como a\u00f1o y medio dentro de una bodega en Guayaquil, debido a que tiempo atr\u00e1s, durante mi huida de esa ciudad, no alcanc\u00e9 a llevarme nada m\u00e1s que ropa. Tuve que esperar demasiado para, en mi retorno, ver el estado de las cosas que dej\u00e9; algunas no se conservaron bien.<\/p>\n<p>Al tener el libro de nuevo en mis manos y en un contexto totalmente distinto, la lectura se volvi\u00f3 m\u00e1s oscura de lo que la recordaba. Supongo que el hecho de haber hablado con Solange pudo haber influenciado, y tambi\u00e9n mi edad \u2014en la primera lectura apenas ten\u00eda diecinueve a\u00f1os\u2014, principalmente porque se explora la maternidad \u2014un concepto que de por s\u00ed es muy ajeno a m\u00ed\u2014, teniendo en cuenta que en el cuento la madre jam\u00e1s logr\u00f3 ser madre, de hecho, ni siquiera pudo fecundar un embri\u00f3n. Desde el principio el texto es claro sobre lo que la madre tuvo dentro de s\u00ed no fue m\u00e1s que un teratoma<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>, haciendo que todos los acontecimientos posteriores, inclusive antes de que ella salga del hospital tras el \u201caborto\u201d, est\u00e9n determinados por la negaci\u00f3n a un posible duelo que no deber\u00eda estar presente.<\/p>\n<blockquote><p><em>&#8220;Se fueron con los restos del legrado dentro de una funda de papel. La madre sali\u00f3 usando una silla de ruedas, como todas las dem\u00e1s parturientas. En el ascensor recibi\u00f3 las felicitaciones de quienes se cruzaban en su camino y sab\u00edan nada de su caso&#8221;<\/em><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.<\/p><\/blockquote>\n<p>Por otro lado, aquellas aseveraciones tampoco poseen mayor validez, principalmente por el hecho de que yo jam\u00e1s podr\u00e9 experimentar la sensaci\u00f3n y p\u00e9rdida de un embarazo, peor el de tener un ser que crece y se alimenta dentro de ti y de quien de repente se deba asimilar que jam\u00e1s existi\u00f3. Tal vez desde mi posici\u00f3n podr\u00eda en alg\u00fan momento \u2014espero que jam\u00e1s suceda\u2014 experimentar las acciones cometidas por el padre, que cae en el alcoholismo y toma decisiones moralmente cuestionables, sobre todo en el momento en el que se encuentra con la madre e intentan sobrellevar el duelo y los s\u00edntomas propios de una depresi\u00f3n postaborto. La madre, por su parte, recurre a la evasi\u00f3n, autoaislamiento y al delirio de escuchar que su hijx llora, pensando que le est\u00e1 buscando:<\/p>\n<blockquote><p><em>&#8220;\u2014Ven\u2014 le dijo con dulzura, coloc\u00e1ndose a horcajadas sobre la otra pelvis dispuesta\u2014 \u00a1No! \u2014le dijo el padre \u2014 zaf\u00e1ndose de ella con aversi\u00f3n \u2014 No puedo desearte ahora, no seas rid\u00edcula. \u2014Y entr\u00f3 al ba\u00f1o dando un portazo, para despu\u00e9s dejar correr el agua de la ducha<\/em>&#8220;<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>La casa tambi\u00e9n es un protagonista del relato. Durante gran parte del libro, los hechos ocurridos tienen lugar en la casa que usualmente es vista como un ambiente familiar, en donde lxs hijxs, padres, hermanxs, abuelxs y dem\u00e1s parientes conviven en armon\u00eda. Se supone que la casa es el eje, el s\u00edmbolo absoluto de la estabilidad familiar. Sin embargo, conforme avanza la historia vemos c\u00f3mo este espacio, que deber\u00eda generar seguridad, se va eclipsando a favor de la casa de la ceiba. Este se convierte en un lugar totalmente enajenado, lleno de misticismo, personas paranoicas y desconocidas, el lugar en donde al final descansar\u00e1 el hijo no nacido.<\/p>\n<p>La madre finalmente acoge este inmueble abandonado, que el padre ha tratado de vender por a\u00f1os, y lo vuelve suyo y de su hijo, quiz\u00e1 como un reflejo de lo sentido por la madre desde el momento en el que entr\u00f3 al hospital y, con el deseo de terminar todo, entierra los vestigios del hijo y cuelga una santa animita<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>. Por supuesto, esto no significa que los llantos, apariciones y dem\u00e1s actos fantaseados desaparezcan, solo dan fin a una parte de la historia que termina en un <em>plot twist<\/em> brutal: \u00ab<em>amado hijo, quiero que vuelvas a m\u00ed. Si estuvieras conmigo podr\u00eda soportarlo todo, inclusive tu muerte<\/em>\u00bb<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>.<\/p>\n<p>Finalmente podr\u00eda decir que <em>La madre <\/em>es un texto que trabaja la maternidad desde una perspectiva extra\u00f1a de ausencia o anhelo, el hecho de que todo esto sea producto de un teratoma, pone en evidencia el amor de madre y lo ilimitado que puede ser, por m\u00e1s que sea por un hijx no nacido o que en verdad jam\u00e1s existi\u00f3, una madre siempre ser\u00e1 una madre.<\/p>\n<p>Por otro lado, considero que Solange Rodr\u00edguez hizo un trabajo de investigaci\u00f3n y reescritura impecable, y esto sin perder el estilo tan propio que la autora ha ido consolidando con el pasar de los a\u00f1os. Quiz\u00e1 cuentos como los que aparecen en su libro <em>La primera vez que vi un fantasma <\/em>(2018) y los de su m\u00e1s reciente libro <em>De un mundo raro <\/em>(2021), podr\u00edan ser percibidos como textos m\u00e1s elaborados y propios para empezar a leer a esta gran autora guayaquile\u00f1a. Sin embargo, <em>La madre <\/em>no se queda atr\u00e1s y sigue siendo excelente opci\u00f3n de lectura para pasar una tarde o mientras vas viajando en el transporte p\u00fablico.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Seg\u00fan el Instituto Nacional del C\u00e1ncer (INC), es un \u201ctipo de tumor de c\u00e9lulas germinativas que a veces contiene varios tipos de tejido, como pelo, m\u00fasculo y hueso. Los teratomas pueden ser maduros o inmaduros seg\u00fan cu\u00e1n anormales se ven las c\u00e9lulas al microscopio. En ocasiones, los teratomas tienen una mezcla de c\u00e9lulas maduras e inmaduras\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Solange Rodr\u00edguez Pappe, \u201c1\u201d, en <em>La madre<\/em>. (Lenguadiabla, 2019) 12.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Solange Rodr\u00edguez Pappe, \u201c4\u201d, en <em>La madre<\/em>. (Lenguadiabla, 2019) 38.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Seg\u00fan Revistas chilenas, es un mausoleo \u201cque han construido familiares y devotos para el alma en pena-est\u00e1n presentes en caminos, rocas al borde del mar, curvas de carretera y en todos aquellos lugares donde las personas han sido v\u00edctimas de una muerte violenta y sorpresiva\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Solange Rodr\u00edguez Pappe, \u201c4\u201d, en <em>La madre<\/em>. (Lenguadiabla, 2019) 46.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p class=\"post-excerpt\">Por Isaac Morillo Debo anotar que no es la primera vez que leo este relato. De hecho, esta es mi&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":865,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uag_custom_page_level_css":"","_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"cybocfi_hide_featured_image":"yes","footnotes":""},"categories":[18],"tags":[],"class_list":["post-843","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-critica"],"uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2022\/08\/lamadre-solange.png",1140,1093,false],"thumbnail":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2022\/08\/lamadre-solange-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2022\/08\/lamadre-solange-300x288.png",300,288,true],"medium_large":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2022\/08\/lamadre-solange-768x736.png",700,671,true],"large":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2022\/08\/lamadre-solange-1024x982.png",700,671,true],"1536x1536":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2022\/08\/lamadre-solange.png",1140,1093,false],"2048x2048":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2022\/08\/lamadre-solange.png",1140,1093,false],"gb-block-post-grid-landscape":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2022\/08\/lamadre-solange.png",417,400,false],"gb-block-post-grid-square":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2022\/08\/lamadre-solange.png",600,575,false],"post-thumbnail":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2022\/08\/lamadre-solange.png",1140,1093,false]},"uagb_author_info":{"display_name":"Observatorio","author_link":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/author\/fmontenegro\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"Por Isaac Morillo Debo anotar que no es la primera vez que leo este relato. De hecho, esta es mi...","featured_image_src":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2022\/08\/lamadre-solange.png","featured_image_src_square":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2022\/08\/lamadre-solange.png","author_info":{"display_name":"Observatorio","author_link":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/author\/fmontenegro\/"},"distributor_meta":false,"distributor_terms":false,"distributor_media":false,"distributor_original_site_name":"Blog F-ILIA","distributor_original_site_url":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia","push-errors":false,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/843","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=843"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/843\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":893,"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/843\/revisions\/893"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/media\/865"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=843"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=843"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=843"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}