{"id":622,"date":"2022-06-02T21:56:03","date_gmt":"2022-06-03T02:56:03","guid":{"rendered":"http:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/?p=622"},"modified":"2024-03-14T07:53:11","modified_gmt":"2024-03-14T12:53:11","slug":"ventana-abierta-diario-de-un-joven-compositor-en-paris-xiv","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/2022\/06\/02\/ventana-abierta-diario-de-un-joven-compositor-en-paris-xiv\/","title":{"rendered":"Ventana Abierta \u2013 Diario de un joven compositor en Par\u00eds (XIV)"},"content":{"rendered":"<p>Juan Arroyo<\/p>\n<p><em>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/em>Par\u00eds, domingo 21 de noviembre del 2021<\/p>\n<p>Par\u00eds no es solamente lujo, calma y sensualidad. En Pantin, uno de los suburbios del este parisino, unos metros detr\u00e1s del ruidoso, ca\u00f3tico y sucio muro que funge de perif\u00e9rico de la capital francesa, durante mi \u00faltimo a\u00f1o de estudios en el Conservatorio Nacional Superior de M\u00fasica y Danza de Par\u00eds, compart\u00ed un piso con dos compositores galos. En aquel peque\u00f1o departamento, l\u00fagubre, insalubre, oscuro, disfuncional y vetusto, en el tercer piso de un edificio mal cuidado, digno de ser demolido, a pesar de la miseria que nos embargaba hasta el hambre, lo poco que pose\u00edamos lo dedic\u00e1bamos plenamente a la m\u00fasica, nuestra pasi\u00f3n, y gracias a esa devoci\u00f3n y la compa\u00f1\u00eda que mutuamente nos d\u00e1bamos, encontr\u00e1bamos siempre la manera de escapar a la cruda y deprimente realidad que nos acosaba.<\/p>\n<p>Maxime ten\u00eda una magn\u00edfica biblioteca disimulada en todo el departamento. Sus libros, comprados de segunda mano, los sacaba siempre de los lugares m\u00e1s ins\u00f3litos del piso. Muchas veces tuve la impresi\u00f3n de estar viviendo en esa librer\u00eda informal, \u201ccaleta\u201d, del centro de Lima ubicada en Jir\u00f3n Quilca. Su cuarto, oscuro y estrecho era, en realidad, un pasillo transformado en habitaci\u00f3n con ayuda de una gruesa cortina verde, desgastada por la humedad de los muros.<\/p>\n<p>Vincent, quien dorm\u00eda en el cuarto contiguo a la estancia de Maxime, se manten\u00eda siempre a la escucha y era bastante austero en palabras, su habitaci\u00f3n solo ten\u00eda un colch\u00f3n en el suelo y un teclado el\u00e9ctrico. Yo, pobre como un vagabundo, gracias a la solidaridad de Vincent y de Maxime, los dos ricos de la situaci\u00f3n, viv\u00eda en el sof\u00e1-cama del sal\u00f3n. Ese espacio reducido, era mi cuarto, mi oficina y mi sala de estar. A pesar de la miseria, consegu\u00ed un viejo viol\u00edn, un par de cables y un transductor y fue ah\u00ed que empec\u00e9 a realizar mis primeros experimentos de hibridaci\u00f3n instrumental.<\/p>\n<p>El ba\u00f1o estaba averiado desde hace varios meses y su reparaci\u00f3n era muy costosa para pagarla con nuestros escasos ingresos. El restaurant del primer piso, disimuladamente, nos dejaba utilizar sus instalaciones por las ma\u00f1anas y por las noches. La puerta de la casa, averiada, abr\u00eda caprichosamente despu\u00e9s de varios intentos, y a pesar de limpiarlos semanalmente con esponjas y algo de agua, los muros del departamento se coloreaban tercamente de un verde espurio debido a la humedad pestilente del edificio mezclada con el humo de la decena de cigarros que Maxime fumaba a diario. Recuerdo que, de tener tanta humedad, el bal\u00f3n de agua caliente del ba\u00f1o se despeg\u00f3 de la pared y provoc\u00f3 la inundaci\u00f3n de todo el edificio, dejando nuestra humilde casa en peor estado del que ya estaba. No pose\u00edamos gran cosa, cont\u00e1bamos con un peque\u00f1o refrigerador y una cocinita el\u00e9ctrica con dos hornillas para los tres, el suelo de madera estaba bastante desgastado y en medio del sal\u00f3n hab\u00eda un agujero por el cual siempre imaginamos, alg\u00fan d\u00eda, conocer\u00edamos a nuestro vecino del piso inferior.<\/p>\n<p>En esas miserables circunstancias, empezamos a reunirnos todos los mi\u00e9rcoles por la noche, para enfrascarnos apasionada y hasta a veces violentamente en discusiones sobre la m\u00fasica, sobre nuestras obras, sobre el entorno art\u00edstico y sobre nuestro futuro. Si me preguntan por qu\u00e9 los mi\u00e9rcoles, en honor a la verdad, no lo s\u00e9. No importa. Tal vez sucedi\u00f3 as\u00ed porque naturalmente empezamos a coincidir aquel d\u00eda por la noche y porque cansados de tanto pensar y escribir y escribir, un momento de intercambio con otros seres humanos con los mismos insomnios nos ven\u00eda bien.<\/p>\n<p>Con el transcurso de los meses, algunos amigos compositores, bailarines, m\u00fasicos y fot\u00f3grafos, entre los cuales se encontraban Keita, Hilomi, Luis, Carlos, y Aurelian, empezaron a venir a nuestras reuniones y decidimos llamarlos \u201cLos mi\u00e9rcoles de la calle Victor Hugo\u201d. La mayor parte del tiempo nuestros invitados terminaban sent\u00e1ndose en el piso, todo parec\u00eda como si estuvi\u00e9semos en alg\u00fan encuentro clandestino, en alguna casa abandonada, escondidos por el aspecto indeseable de la morada que nos proteg\u00eda de toda sospecha. Solo dispon\u00edamos de un viejo sof\u00e1-cama, el m\u00edo, una mesita de centro y un par de sillas. Creo que el aspecto aut\u00e9nticamente decadente de nuestro refugio era atractivo para los compa\u00f1eros y compa\u00f1eras que nos visitaban semanalmente.<\/p>\n<p>Por deformaci\u00f3n profesional viv\u00edamos m\u00e1s durante la noche que durante el d\u00eda y Maxime, delgado, p\u00e1lido, peluc\u00f3n y barb\u00f3n, con cigarro en mano, voz fr\u00e1gil y temblorosa, aunque muy discreto, nos sol\u00eda compartir su ideal de poder escribir una m\u00fasica originada por modelos provenientes de la geometr\u00eda fractal. Por entonces <em>La geometr\u00eda fractal de la naturaleza<\/em> del matem\u00e1tico franc\u00e9s Beno\u00eet Mandelbrot reposaba sobre la mesita del sal\u00f3n como un libro sagrado cuyas escrituras nos desvelar\u00edan un nuevo camino est\u00e9tico. Lamentablemente, y lo digo con mucha pena, con bastante tristeza empozada en el alma, a Maxime le costaba mucho esfuerzo ps\u00edquico y f\u00edsico acabar todas sus piezas y terminaba muy exhausto, en muy mal estado, frustrado de no poder acabar bien. Esto lo llevaba sistem\u00e1ticamente a verse en situaciones muy delicadas con los profesores de composici\u00f3n del Conservatorio o quienes, con esperanza o inocencia, le ped\u00edan una nueva obra para alg\u00fan concierto que finalmente terminaban anulando en el \u00faltimo momento por su impotencia conclusiva o por una cierta adicci\u00f3n al abismo, que a veces parec\u00eda degustar, sabe Dios por qu\u00e9. A pesar de lo brillante que era en su reflexi\u00f3n est\u00e9tica nunca termin\u00e9 por entender c\u00f3mo funcionaba su cabeza y el porqu\u00e9 de tanto despilfarro de talento.<\/p>\n<p>Vincent, en cambio, misterioso en su andar, devoto cristiano, asiduo a la misa de cada domingo por la ma\u00f1ana, daba infinitas caminatas de un lado a otro en nuestro peque\u00f1o sal\u00f3n, como un loquito que, rasc\u00e1ndose la cabeza, nos trataba de persuadir de la necesidad de concebir la composici\u00f3n desde una perspectiva espiritual. Muchas veces vi, reflejado en la compa\u00f1\u00eda de Maxime y de Vincent, aquella imagen caricatural de un \u00e1ngel y de un diablo, ambos sentados en mis dos hombros d\u00e1ndome consejos opuestos y pele\u00e1ndose todo el d\u00eda.<\/p>\n<p>En aquellas noches de tertulia, de debate, de insomnio, de risas, vino y cervezas baratas, a parte de las cuestiones ligadas a la relaci\u00f3n entre el material musical y la forma, la pol\u00edtica cultural, lo arcaico y lo moderno, nos pregunt\u00e1bamos frecuentemente por el futuro de nuestras obras y de c\u00f3mo ganar un espacio, por m\u00e1s chico que sea, para que estas puedan ser difundidas. A puertas de egresar de una de las instituciones m\u00e1s prestigiosas del mundo en cuanto a la formaci\u00f3n de artistas, y con una lista extensa de c\u00e9lebres compositores egresados de ella como el mismo Debussy o Ravel, nuestro destino brillaba de incertidumbre y qu\u00e9 decir del estado presente de nuestra paup\u00e9rrima situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En una de aquellas reuniones, agotados por el c\u00edrculo vicioso que somet\u00eda nuestros intercambios a meras intenciones revolucionarias, a infruct\u00edferos debates de fondo, a querellas in\u00fatiles, decidimos pasar al acto.<\/p>\n<p>La noche del 20 de setiembre del 2013, despu\u00e9s de meses de organizaci\u00f3n, de ponernos de acuerdo con el nombre, de concebir juntos el programa de concierto, de convencer a los m\u00fasicos, de organizar nuestro primer ensayo, de pegar afiches en todos los muros que se encontraban en nuestro camino, de haber creado la asociaci\u00f3n, naci\u00f3 el ensamble Regards, en un concierto de obras con electr\u00f3nica en la iglesia de la Redenci\u00f3n del noveno barrio de Par\u00eds. Un lugar extra\u00f1o, si, lo s\u00e9, pero era lo \u00fanico que ten\u00edamos y la devoci\u00f3n espiritual de Vincent, puedo decirlo ahora, \u00a1nos salv\u00f3!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p class=\"post-excerpt\">Juan Arroyo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":625,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uag_custom_page_level_css":"","_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"cybocfi_hide_featured_image":"","footnotes":""},"categories":[73],"tags":[],"class_list":["post-622","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-archivo"],"uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2022\/06\/IMG_4058-scaled.jpg",2560,1920,false],"thumbnail":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2022\/06\/IMG_4058-150x150.jpg",150,150,true],"medium":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2022\/06\/IMG_4058-300x225.jpg",300,225,true],"medium_large":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2022\/06\/IMG_4058-768x576.jpg",700,525,true],"large":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2022\/06\/IMG_4058-1024x768.jpg",700,525,true],"1536x1536":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2022\/06\/IMG_4058-1536x1152.jpg",1536,1152,true],"2048x2048":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2022\/06\/IMG_4058-2048x1536.jpg",2048,1536,true],"gb-block-post-grid-landscape":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2022\/06\/IMG_4058-scaled.jpg",533,400,false],"gb-block-post-grid-square":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2022\/06\/IMG_4058-scaled.jpg",600,450,false],"post-thumbnail":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2022\/06\/IMG_4058-1140x855.jpg",1140,855,true]},"uagb_author_info":{"display_name":"Observatorio","author_link":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/author\/fmontenegro\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"Juan Arroyo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0...","featured_image_src":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2022\/06\/IMG_4058-scaled.jpg","featured_image_src_square":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2022\/06\/IMG_4058-scaled.jpg","author_info":{"display_name":"Observatorio","author_link":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/author\/fmontenegro\/"},"distributor_meta":false,"distributor_terms":false,"distributor_media":false,"distributor_original_site_name":"Blog F-ILIA","distributor_original_site_url":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia","push-errors":false,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/622","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=622"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/622\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":637,"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/622\/revisions\/637"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/media\/625"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=622"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=622"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=622"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}