{"id":398,"date":"2022-03-11T14:40:50","date_gmt":"2022-03-11T19:40:50","guid":{"rendered":"http:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/?p=398"},"modified":"2022-11-30T14:05:02","modified_gmt":"2022-11-30T19:05:02","slug":"ventana-abierta-diario-de-un-joven-compositor-en-paris-viii","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/2022\/03\/11\/ventana-abierta-diario-de-un-joven-compositor-en-paris-viii\/","title":{"rendered":"Ventana abierta \u2013 Diario de un joven compositor en Par\u00eds (VIII)"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading\" id=\"juan-arroyo\">Juan Arroyo<\/h4>\n\n\n<p style=\"text-align: right\">Royaumont, lunes 8 de noviembre del 2021<\/p>\n<p>Bajo la llovizna parisina de esta ma\u00f1ana gris y fr\u00eda, corriendo a <em>Tempo Vivacissimo e risoluto,<\/em> ingreso en el hall principal de la Gare du Nord. Esta estaci\u00f3n de trenes recibe 700 000 viajeros cada d\u00eda y se parece a un gran hormiguero por la cantidad de t\u00faneles, entradas, salidas y sobre todo por la din\u00e1mica vertiginosa y coordinada de su concurrencia. Estoy corriendo lo m\u00e1s r\u00e1pido que puedo y no es suficiente a causa de todo lo que llevo conmigo. Adem\u00e1s de la multitud de personas que se interponen en mi camino, el peso del violonchelo, mi maleta y una mochila est\u00e1n frenando mi avance. Mientras busco a tientas la tarjeta de transporte en los bolsillos de mis pantalones y en los de mi abrigo, voy sigilosamente contando cada segundo que pasa. Como ustedes ya saben, detesto llegar tarde.<\/p>\n<p>De reojo, veo el reloj de la estaci\u00f3n marcando las 8:43 de la ma\u00f1ana. Ahora, solo me quedan siete minutos para tomar el tren, aproximadamente 50 metros de distancia y una barrera de compuertas autom\u00e1ticas muy estrechas. Tic- tac, Tic-tac, \u00bfTendr\u00e9 el tiempo suficiente para llegar al tren? Un segundo pensamiento surge de mi mente y cuestiona mi proceder de manera enf\u00e1tica: \u00ab\u00a1Qu\u00e9 locura! \u00bfC\u00f3mo puedes ponerte a calcular el tiempo que te tomar\u00e1 llegar al tren a partir de la velocidad de tus pasos y la distancia que te separa del and\u00e9n, en estos momentos? \u00a1Corre nom\u00e1s y no mires atr\u00e1s!\u00bb<\/p>\n<p>Sin embargo, minutos antes, mientras miraba la hora, en el taxi que me condujo hasta aqu\u00ed, una idea acosaba mi mente: en vista de la gran cantidad de elementos contingentes que se interponen en nuestros caminos, el c\u00e1lculo no es garante del \u00e9xito<em>. <\/em>S\u00ed, lo s\u00e9, era muy temprano para ponerme a filosofar, pero tambi\u00e9n era inevitable hacerlo en vista del riesgo que corr\u00eda de llegar demasiado tarde a la estaci\u00f3n. El taxi iba lento, las arterias de Par\u00eds estaban congestionadas y el taxista estaba discutiendo con su mujer por tel\u00e9fono. Al concluir la llamada, se disculp\u00f3 conmigo y me dijo que casarse hab\u00eda sido el peor error de su vida. En efecto, tenemos una oportunidad para probar una de las tantas alternativas que se presentan a nosotros. Por m\u00e1s trivial que sea esta situaci\u00f3n, ella es el reflejo de un esquema ineludible. Todos sabemos que no podremos volver a vivir este mismo instante dos o m\u00e1s veces. Por ende, no podr\u00e9 volver al pasado, despertar m\u00e1s temprano, llegar ligero a la Gare du Nord y escoger el vag\u00f3n y asiento que me complazcan. El taxista podr\u00eda divorciarse, casarse de nuevo, fundar una nueva familia, pero como dice el dicho a lo hecho pecho. En suma, nada se repite y por ello no podemos practicar para probar nuestras decisiones. Hoy, lunes 8 de noviembre del a\u00f1o 2021, estoy participando una vez m\u00e1s en una la loter\u00eda llamada destino y juego con la esperanza de poder ganar. \u00bfSer\u00e1 la composici\u00f3n musical una suerte de paliativo o compensaci\u00f3n a esta realidad ineludible?<\/p>\n<p>Mientras una parte de m\u00ed se entretiene con los hipot\u00e9ticos desenlaces de mi carrera matinal y trata c\u00e1ndidamente de anticipar el futuro, pensando en lo pasado y tratando de mejorar lo presente, a la otra parte de m\u00ed le ha costado la calma encontrar la bendita tarjeta de transporte. Finalmente, ella se encontraba en uno de los bolsillos de mi mochila. Esto es algo muy extra\u00f1o para este ser humano que conserva ciertos h\u00e1bitos como si fueran reflejos b\u00e1sicos de supervivencia. Suelo poner la tarjeta en el bolsillo derecho de mis pantalones.<\/p>\n<p>Las compuertas de la estaci\u00f3n son demasiado angostas para dejarme pasar con todas mis pertenencias. Esto me detiene mientras busco otra alternativa, \u00ab\u00a1es una contingencia a tener en cuenta en el c\u00e1lculo!\u00bb, me digo sarc\u00e1stica y furtivamente. De pronto se escucha en toda la estaci\u00f3n un motivo mel\u00f3dico compuesto por cuatro notas: Do, Sol, La bemol, y Mi bemol. Es el jingle de la SNCF, la compa\u00f1\u00eda de trenes francesa. En ese preciso momento, por arte de magia y como enviada por la santa providencia, una de sus trabajadoras me abre la gran puerta de metal y le agradezco con el pulgar extendido hacia arriba. Prosigo sin m\u00e1s tardanza. Debo hallar r\u00e1pidamente la v\u00eda de la que saldr\u00e1 mi tren. V\u00eda 13 anuncian los televisores de la estaci\u00f3n ferroviaria. Una vez m\u00e1s, arremete mi mente despiadada y me encara, \u00ab\u00bfsignificar\u00e1 algo este n\u00famero? \u00bfSer\u00e1 un anticipo de lo que te espera? \u00a1Deja de correr y consulta el Tarot!\u00bb. Los <em>fortissimos<\/em> latidos de mi coraz\u00f3n dan testimonio de la carrera ol\u00edmpica que estoy dando para alcanzar la puerta del primer vag\u00f3n antes de que se cierre y del esfuerzo que estoy haciendo para aplacar cualquier pensamiento pesimista.<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>He logrado alcanzar a duras penas el tren. Mientras me acomodo en el primer vag\u00f3n, el tren va dejando la estaci\u00f3n en un acelerando exponencial y da la sensaci\u00f3n de tratarse m\u00e1s de un despegue espacial. \u00ab\u00bfHabr\u00e9 olvidado alguna cosa en casa?\u00bb, suelo preguntarme en estas circunstancias. Esta es una de las tantas man\u00edas que tengo. Adem\u00e1s de ello, al salir de casa suelo bajar un piso o caminar unos pasos antes de volver inmediatamente para verificar que he cerrado bien la puerta con llave. Sin embargo, nunca me han robado aqu\u00ed. Debe ser un vestigio de mis a\u00f1os en Lima. En aquellos tiempos, caminar con las manos en los bolsillos, cuidando las pertenencias y rastreando con la mirada cualquier ademan sospechoso era el pan de cada d\u00eda. Las puertas de las casas ten\u00edan triple cerradura y los lime\u00f1os prefer\u00edan sacrificar la belleza de sus moradas enrej\u00e1ndolo todo por seguridad. \u00bfHabremos terminado haciendo de nuestra ciudad una prisi\u00f3n?<\/p>\n<p>Esta vez no solo llevo el ordenador en la mochila. El violonchelo h\u00edbrido est\u00e1 a mi derecha. Mi maleta, con los cables, micr\u00f3fonos y la tarjeta de sonido, est\u00e1 en el compartimento superior. Mi mochila, con mis ordenadores, cuadernos y ropa, est\u00e1 en la silla frente a m\u00ed. En la estaci\u00f3n de Viarmes nos espera Philippe Mabrier, el chofer de la Fundaci\u00f3n Royaumont. En vista de los 45 minutos que durar\u00e1 el viaje, enciendo el ordenador, conecto los aud\u00edfonos y me pongo a componer.<\/p>\n<p>Evidentemente, por el movimiento del vag\u00f3n y el ruido de los rieles, escribir aqu\u00ed es menos confortable que sobre la mesa de mi escritorio. Cuando compongo en casa, suelo tocar y grabar varias veces mis bocetos para estar 200% seguro de obtener el resultado que quiero. Al escribir piezas para orquesta o para gran ensamble, mi casa se llena de instrumentos. La idea es que pueda recurrir a ellos en cualquier instante. La casa se vuelve un parque instrumental y francamente no s\u00e9 c\u00f3mo hace Mariangela para soportarme. Grabarme me permite escuchar lo trabajado en cualquier lugar y corregir o probar cosas por si fuese necesario.<\/p>\n<p>Mientras el tren avanza, repito varias veces la audici\u00f3n de ciertos compases, como congel\u00e1ndolos en el tiempo. Incluso, gracias a un bot\u00f3n puedo escucharlos al rev\u00e9s. Por jugar, lo hago, puede que la pieza suene mejor de manera inversa. Es solo una broma, era solo por jugar. Despu\u00e9s de unos minutos, casi como un capricho compensatorio de mi cansado traj\u00edn, voy directamente al \u00faltimo comp\u00e1s, lo corrijo, borrando algunas notas y remplazando ciertos ritmos. Ir al primer o al \u00faltimo comp\u00e1s recurrentemente es como aquel sue\u00f1o de viajar en el tiempo y poder cambiarlo. Disculpen que insista con la pregunta: \u00bfSer\u00e1 la composici\u00f3n musical una suerte de consuelo o paliativo a nuestro ineludible destino? O dicho de otra manera \u00bfSer\u00e1 la composici\u00f3n musical un acto emancipatorio de las rejas que aprisionan el tiempo?<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>Bajando del tren veo a Kay y Kamir saliendo por la puerta contigua&#8230;<\/p>\n<p>Continuar\u00e1&#8230;<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p class=\"post-excerpt\">Juan Arroyo Royaumont, lunes 8 de noviembre del 2021 Bajo la llovizna parisina de esta ma\u00f1ana gris y fr\u00eda, corriendo&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":399,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uag_custom_page_level_css":"","_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"cybocfi_hide_featured_image":"","footnotes":""},"categories":[17],"tags":[],"class_list":["post-398","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-estancias"],"uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2022\/03\/Arroyo-VIII.jpeg",1024,576,false],"thumbnail":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2022\/03\/Arroyo-VIII-150x150.jpeg",150,150,true],"medium":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2022\/03\/Arroyo-VIII-300x169.jpeg",300,169,true],"medium_large":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2022\/03\/Arroyo-VIII-768x432.jpeg",700,394,true],"large":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2022\/03\/Arroyo-VIII.jpeg",700,394,false],"1536x1536":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2022\/03\/Arroyo-VIII.jpeg",1024,576,false],"2048x2048":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2022\/03\/Arroyo-VIII.jpeg",1024,576,false],"gb-block-post-grid-landscape":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2022\/03\/Arroyo-VIII.jpeg",600,338,false],"gb-block-post-grid-square":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2022\/03\/Arroyo-VIII.jpeg",600,338,false],"post-thumbnail":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2022\/03\/Arroyo-VIII.jpeg",1024,576,false]},"uagb_author_info":{"display_name":"Observatorio","author_link":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/author\/fmontenegro\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"Juan Arroyo Royaumont, lunes 8 de noviembre del 2021 Bajo la llovizna parisina de esta ma\u00f1ana gris y fr\u00eda, corriendo...","featured_image_src":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2022\/03\/Arroyo-VIII.jpeg","featured_image_src_square":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2022\/03\/Arroyo-VIII.jpeg","author_info":{"display_name":"Observatorio","author_link":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/author\/fmontenegro\/"},"distributor_meta":false,"distributor_terms":false,"distributor_media":false,"distributor_original_site_name":"Blog F-ILIA","distributor_original_site_url":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia","push-errors":false,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/398","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=398"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/398\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":401,"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/398\/revisions\/401"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/media\/399"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=398"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=398"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=398"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}