{"id":2086,"date":"2025-08-26T16:44:31","date_gmt":"2025-08-26T21:44:31","guid":{"rendered":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/?p=2086"},"modified":"2025-10-17T14:09:02","modified_gmt":"2025-10-17T19:09:02","slug":"de-manuales-y-monstruos","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/2025\/08\/26\/de-manuales-y-monstruos\/","title":{"rendered":"De manuales y monstruos"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-large-font-size\"><strong>Darashea Toala<\/strong> <strong>Vera<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El cuerpo como materia viva es un recept\u00e1culo de saberes \u2014compuesto por experiencias cognitivas, perceptivas, emocionales, relacionales, no ordinarias, educativas y religiosas\u2014 que no solo los contiene, sino que los procesa y los devuelve. El cuerpo como materia viva de existencia puede ser visto y entendido a partir de una cartograf\u00eda de nuestros tr\u00e1nsitos, que hemos fabricado en coexistencia con el mundo. Pero en el \u00e1mbito de la cr\u00edtica acad\u00e9mica, ese cuerpo como materia viva se ve reducido y regulado por par\u00e1metros, reglas y un extenso manual que prescribe los modos de producir conocimiento. Un conocimiento que suele volverse inaccesible debido a la diversidad de nuestras trayectorias como seres heterog\u00e9neos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A partir de esto, me pregunto c\u00f3mo se construye el cuerpo cr\u00edtico colectivo de la academia. Pienso que este cuerpo se forma en relaci\u00f3n con otros cuerpos cr\u00edticos que, en conjunto, producen, mantienen y transforman lo que entendemos como cr\u00edtica acad\u00e9mica. Son cuerpos humanos moldeados para aprender modos de leer, escribir y argumentar. Cuerpos que se disciplinan para adquirir legitimidad, sonar objetivos y domesticar sus afectos. Sin embargo, esos afectos se vuelven contradictorios, capaces de sostener la norma y, al mismo tiempo, cuestionarla, reforzarla o abrir grietas que permitan su desmontaje. Esos cuerpos se despliegan en el espacio acad\u00e9mico \u2014f\u00edsico, discursivo y social\u2014, lo ocupan, lo tensionan y lo convierten en un territorio otro. Se configuran en y por relaciones de poder.<\/p>\n\n\n\n<p>En su dimensi\u00f3n individual, me imagino al cr\u00edtico como un cuerpo hecho de retazos de saberes, lenguajes y tradiciones, un monstruo de Frankenstein que busca incansablemente coser conocimientos para hablar con autoridad, justificar sus respuestas y comprender lo que observa, pero tambi\u00e9n \u2014como la criatura\u2014 calmar su ansiedad de reconocimiento y su miedo a no pertenecer. En el campo de las artes y humanidades, y esto puede resonar en otras \u00e1reas, este ser asume el rol de quien valida ciertos discursos y silencia otros, ejerciendo as\u00ed un poder para regular y controlar narrativas institucionales. En la academia suele coincidir con la figura del docente, quien explica teor\u00edas, marcos cr\u00edticos y criterios; ense\u00f1a c\u00f3mo interpretar, clasificar y valorar; decide qu\u00e9 se lee, c\u00f3mo se lee y qu\u00e9 es considerado relevante; y eval\u00faa la apropiaci\u00f3n y la comprensi\u00f3n de los contenidos. En definitiva, un poder formador.<\/p>\n\n\n\n<p>Una de las formas m\u00e1s claras de ejercer ese poder formador es la escucha. No obstante, el cr\u00edtico \u2014en particular el docente\u2014 muchas veces no sabe escuchar realmente a sus interlocutores \u2014colegas, estudiantes\u2014. Pero, \u00bfpor qu\u00e9 ocurre esto? \u00bfQu\u00e9 formaci\u00f3n, qu\u00e9 disciplina, qu\u00e9 deseo de mantener el control limitan esa posibilidad? No se trata solo de o\u00edrlos hablar, sino de atender sus perspectivas y aproximaciones singulares, permitiendo que esas miradas cuestionen y reorienten sus propias referencias. A menudo, m\u00e1s bien escucha para dirigir, reconducir o encajar sus propuestas en formas conocidas. Tal vez porque quiere que aprendan del mismo modo en que \u00e9l mismo fue compuesto, reproduciendo la estructura que lo form\u00f3. Un control que busca protegerlos del error, que evita desviaciones, pero que tambi\u00e9n asfixia otras posibilidades. Quiz\u00e1s le resulta inc\u00f3modo o amenazante escuchar algo que desordena sus certezas, o porque no reconoce la heterogeneidad que existe en la academia y en quienes la habitan.<\/p>\n\n\n\n<p>Con esto habr\u00eda que preguntarse qu\u00e9 otras formas de cr\u00edtica ser\u00edan posibles, c\u00f3mo imaginar un cuerpo cr\u00edtico menos disciplinado, capaz de sostener la incomodidad de lo diverso sin apresurarse a nombrarla, qu\u00e9 suceder\u00eda si escuchar no fuera solo m\u00e9todo, sino gesto \u00e9tico, disposici\u00f3n afectiva o pr\u00e1ctica compartida. So\u00f1ar esa cr\u00edtica implicar\u00eda atender con cuidado la voz del otro, asumir la responsabilidad de no imponer sentido de inmediato ni sofocar las diferencias, de permitir m\u00e1s pausas y silencio para el aprendizaje. Una cr\u00edtica que se parece m\u00e1s a la hospitalidad que al juicio, m\u00e1s a un territorio compartido que a un tribunal. Escuchar sin anticipar la correcci\u00f3n, sin traducir el error. Significa permitir que la experiencia del otro afecte su propio saber y su modo de ense\u00f1ar.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>De esta manera, invertimos la disciplina y la autoridad hacia una forma de cr\u00edtica que, al reconocer c\u00f3mo fue construida, permita que otros tambi\u00e9n puedan construirse a su manera, sin replicar m\u00e1s monstruos de Frankenstein, formados para encajar y luego condenados a reprochar a su creador: \u00ab\u00a1Detestado creador! \u00bfPor qu\u00e9 creaste un monstruo tan terrible que incluso t\u00fa tuviste que apartarte de m\u00ed con repugnancia? Dios, en su misericordia, hizo al hombre hermoso y atractivo a su propia imagen, pero mi cuerpo es una repulsiva imitaci\u00f3n del tuyo, m\u00e1s horrorosa cuanto mayor es su semejanza\u00bb. El cr\u00edtico \u2014como docente\u2014 forma sujetos a su imagen y semejanza: pretende iluminar la oscuridad, pero solo proyecta las sombras de su propia imaginaci\u00f3n y creaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante esto, considero que el cuerpo como materia viva de la cr\u00edtica acad\u00e9mica podr\u00eda liberarse de esos manuales y reglas que pretenden uniformar el saber, para reconocer la diversidad de nuestras trayectorias, sostener preguntas, acoger diferencias y tejer sentidos en com\u00fan. De este modo, le damos la vuelta a esa herencia disciplinaria y nos reconocemos como seres en tr\u00e1nsito, cuerpos colectivos de materia viva que aceptan lo que son y c\u00f3mo tambi\u00e9n quieren ser. Cuerpos compuestos de afectos, abiertos a la posibilidad de transformarse con otros, reivindicando su forma ensamblada como espacio donde la diferencia pueda habitarse sin miedo, y recordando que el monstruo no solo es lo rechazado, sino tambi\u00e9n la advertencia que se\u00f1ala lo que no queremos ser.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Shelley, Mary.&nbsp; <em>Frankenstein o el moderno Prometeo. <\/em>Espa\u00f1a: Penguin Random House, 2023.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p class=\"post-excerpt\">Entre manuales y monstruos: en esta entrada, Darashea Toala cuestiona la cr\u00edtica acad\u00e9mica y propone imaginar cuerpos cr\u00edticos m\u00e1s abiertos, capaces de escuchar, sostener diferencias y transformar el saber sin domesticarlo.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":2087,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uag_custom_page_level_css":"","_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"cybocfi_hide_featured_image":"","footnotes":""},"categories":[18,1],"tags":[68,32,55],"class_list":["post-2086","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-critica","category-del-blog","tag-arte","tag-critica","tag-literatura"],"uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2025\/08\/como-se-redacta-un-escrito.jpg",1280,853,false],"thumbnail":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2025\/08\/como-se-redacta-un-escrito-150x150.jpg",150,150,true],"medium":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2025\/08\/como-se-redacta-un-escrito-300x200.jpg",300,200,true],"medium_large":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2025\/08\/como-se-redacta-un-escrito-768x512.jpg",700,467,true],"large":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2025\/08\/como-se-redacta-un-escrito-1024x682.jpg",700,466,true],"1536x1536":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2025\/08\/como-se-redacta-un-escrito.jpg",1280,853,false],"2048x2048":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2025\/08\/como-se-redacta-un-escrito.jpg",1280,853,false],"gb-block-post-grid-landscape":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2025\/08\/como-se-redacta-un-escrito-600x400.jpg",600,400,true],"gb-block-post-grid-square":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2025\/08\/como-se-redacta-un-escrito-600x600.jpg",600,600,true],"post-thumbnail":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2025\/08\/como-se-redacta-un-escrito-1140x760.jpg",1140,760,true]},"uagb_author_info":{"display_name":"Observatorio","author_link":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/author\/fmontenegro\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"Entre 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