{"id":1344,"date":"2023-02-03T19:28:54","date_gmt":"2023-02-04T00:28:54","guid":{"rendered":"http:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/?p=1344"},"modified":"2023-02-03T19:33:51","modified_gmt":"2023-02-04T00:33:51","slug":"1344","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/2023\/02\/03\/1344\/","title":{"rendered":"La memoria y el c\u00f3mo dejar todo atr\u00e1s en Todas las bicicletas que tuve de Powerpaola"},"content":{"rendered":"\n<p>Por Isaac Morillo<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Para mi padre,<br>que ama las bicicletas<br>y este libro<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>TREK G22 (2000-presente)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Andar en bicicleta me es una parte elemental desde que soy guagua. Teniendo como padre a un ex-ciclista profesional, han sido contados los d\u00edas en los que no he hablado o transportado en una, ya sea para ir a la tienda vecina o recorrer grandes distancias entre los valles de Quito, lugar al que siempre regreso porque ah\u00ed queda la casa de mis padres y habitan mis bicicletas, las mismas que han sido heredadas y mantienen un registro que va m\u00e1s all\u00e1 del kilometraje \u2014el suficiente para dos o tres vueltas al mundo\u2014 y se concentra en las vivencias que uno ha llegado a tener dentro de estas, en mi caso, siento que mi <strong>TREK G22<\/strong> ha sido la que m\u00e1s ha sufrido mis vainas, que iban (y van) desde fugas en la madrugada, rupturas amorosas, reconciliaciones e incluso choques automovil\u00edsticos, en donde sal\u00ed volando y comenc\u00e9 a valorar los constantes rega\u00f1os de mi padre para que use casco cada que salga a ciclear, y claro, qu\u00e9 m\u00e1s se pod\u00eda esperar de una bicicleta con la que literalmente crec\u00ed. Pero bueno, esas solo han sido las m\u00edas, porque las de mi padre dentro de la misma han ido desde viajes de la casa al oriente y pruebas de alto rendimiento en el parque Metropolitano, lugar en donde a la pobre bici se le rompi\u00f3 el marco, haciendo que sea reemplazado por otro de otra marca que contiene una tonalidad negra con rojo y con la cual la conoc\u00ed; tan linda, tan \u00fanica, tan m\u00eda. A pesar del constante sudor, cansancio extremo y piernas palpitantes, la bicicleta siempre me har\u00e1 sentir felicidad y libertad, como tambi\u00e9n me hace reflexionar sobre lo que voy o acabo de hacer.<\/p>\n\n\n\n<p>Sensaciones hermosas y llenas de incertidumbre que para mi sorpresa se ven plasmadas en la novela gr\u00e1fica <em>Todas las bicicletas que tuve <\/em>de Powerpaola,&nbsp; libro que conoc\u00ed gracias a las redes sociales de El Fakir editorial \u2014obviamente lo quer\u00eda para m\u00ed, para compartirlo con mi padre\u2014, pero que al poco tiempo lo obtuve como regalo por los seis (que en verdad eran cinco) meses de relaci\u00f3n con mi peladx, Franco, esto dentro del contexto del Libre Libro 2022, en donde las editoriales nacionales e internacionales ten\u00edan los precios de remate; lamento no haber aprovechado m\u00e1s eso. Quiz\u00e1 porque la feria era principalmente para los estudiantes de la Universidad de las Artes de Guayaquil y siendo m\u00e1s espec\u00edficos: para los de la carrera de literatura. De cualquier forma, estoy completamente agradecido con Franco por haberme regalado este libro y hacer que no me prive de las bicicletas de Powerpaola, como hacer memoria de las m\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cannondale (2007-2021)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Publicado en el ya olvidado 2022, como el resultado de una iniciativa editorial latinoamericana dentro del cono sur, que hizo que sea lanzado por varias editoriales, como: La silueta (Colombia), Musara\u00f1a (Argentina), Lote 42 (Brasil), El Fakir (Ecuador) y Sexto piso (M\u00e9xico). <em>Todas las bicicletas que tuve<\/em> se presenta como un libro \u00fanico, en donde, por medio del dibujo y escritura se muestra el recorrido de Powerpaola en los diferentes pelda\u00f1os de su vida, que van desde su juventud hasta los varios pa\u00edses en donde ella habit\u00f3 en su edad adulta, creando en cada uno de ellos amistades, dramas, llantos, robos, entre otros sustantivos en donde sus bicicletas se mantuvieron como testigos a los hechos. Es un texto ilustrado que celebra la vida y el andar en bicicleta, como tambi\u00e9n demuestra mediante simbolismos puntuales \u2014que son la alcantarilla, el cocodrilo y el collar de perlas amarillas\u2014 que todo lo contado no queda m\u00e1s que en la memoria, misma que le ha servido a la autora como una especie de archivo que se ve manifestado en todas las bicicletas que tuvo en su vida y en donde se toma la libertad de \u00abtergiversar\u00bb un poco lo ocurrido: \u00abdibujar y escribir sobre alguien, como dijo Mariana Gil, es porque esa persona te importa. Es una manera de amar, de invocarla telep\u00e1ticamente y materializarla a tu modo. \/ A lo mejor de eso se trataba todo\u00bb<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>. Y es curioso, ya que esta idea de archivo a trav\u00e9s de la bicicleta se me vino a la cabeza cuando mi padre, tras leer la novela, se puso a pensar y hacer una especie de lista sobre todas las bicicletas que ha llegado a tener, las cuales \u2014tras yo tambi\u00e9n ayudarle en este conteo\u2014 dieron un total de diecis\u00e9is, entre 1982 hasta el presente, en donde yo (capaz) destacar\u00eda las siguientes:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Venotto<\/strong> <strong>(1982-1985)<\/strong>: primera que tuvo y de ruta, comprada en el Comandato.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Vitus<\/strong> <strong>(1985-1987)<\/strong>: rutera de segunda mano, comprada a Jaime Pozo Gonzales, leyenda del ciclismo ecuatoriano.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Pinarello (1991-1998)<\/strong>: rutera que con el tiempo fue robada. Con ella fund\u00f3 junto a unos amigos el \u00abClub los Andes\u00bb, equipo de ciclismo semiprofesional y profesional, con el que comenzaron a competir en la Vuelta al Ecuador y Vuelta a Colombia. Entre sus filas se encontraba Juan Carlos Rosero, primer ciclista ecuatoriano en participar en los Juegos Ol\u00edmpicos, en Barcelona 1992, con financiaci\u00f3n del club, debido a que la Federaci\u00f3n Ecuatoriana de Ciclismo (FEC) se neg\u00f3 a gestionar el viaje del deportista.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>TREK G22<\/strong> <strong>(2000-presente)<\/strong>: monta\u00f1era la cual hered\u00e9. En un principio de color rojo y fibra de carbono, pero tras haberse quebrado el marco, todas las piezas de esa bici se fueron al nuevo marco.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Battaglin<\/strong> <strong>(2004-presente)<\/strong>: rutera de aluminio que tambi\u00e9n hered\u00e9. Originalmente de color negro, pero con el tiempo se la pint\u00f3 de amarillo.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Y por supuesto la <strong>Canondolle<\/strong>, una rutera de color rojo platinado \u2014muy linda\u2014,&nbsp; que estuvo junto a mi padre alrededor de catorce a\u00f1os, tiempo en el que ambos participaron en varias competiciones nacionales e internacionales, como Vuelta al Ecuador, Vuelta a la Costa, Vuelta a la Sierra, Vuelta a Colombia y Vuelta al Valle de Cali-Colombia. Competiciones en las que, durante los \u00faltimos a\u00f1os de la d\u00e9cada del 2000, pude acompa\u00f1arlo junto a mi hermano menor, yendo de un lado a otro en los carros de staff del equipo de ciclismo, pasando aguas, granolas y \u00e1nimos a los ciclistas para que sigan en la competici\u00f3n. En ese lapso de tiempo que signific\u00f3 un <em>road trip<\/em> por casi todo el Ecuador y parte de Colombia, conoc\u00ed un mont\u00f3n de espacios que se fueron perdiendo en mi memoria, hasta la llegada de dos textos elementales, el primero el libro que nos compete hoy y el segundo <em>Diario de piedras <\/em>de Andr\u00e9s Land\u00e1zuri, poemario en el que, mediante una traves\u00eda lo largo de Ecuador, Colombia, Venezuela y Brasil en bicicleta, la voz po\u00e9tica se expone frente al cansancio que implica aquel recorrido y piensa en varios pasajes de su vida, la cual deja pausada para hacer aquello que tanto ama, ciclear, al mismo tiempo, durante su primera etapa \u2014es decir Ecuador y parte de Colombia\u2014, la voz po\u00e9tica pasa por sectores en donde yo tambi\u00e9n estuve por d\u00edas o ef\u00edmeramente, como en Cali, la misma que Andr\u00e9s Caicedo presenta en su hermosa novela <em>\u00a1Qu\u00e9 viva la m\u00fasica!<\/em>, y la cual Andr\u00e9s Land\u00e1zuri le dedica los siguientes versos:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Mi silencio flota en esta vibraci\u00f3n de cantos. \/ Millones de luces que cuelgan desbordadas por la plaza, m\u00e1s todav\u00eda los ojos que recorren sus colores de alboroto. \/ Ni una sola alma est\u00e1 vac\u00eda en este soberbio resplandor de fiesta, solo la m\u00eda<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Y claro, que Powerpaola la expone a\u00fan m\u00e1s junto a su BMX, aunque de nuevo cayendo en lo ef\u00edmero y concentr\u00e1ndose en otros espacios como lo son Quito con su Parque La Carolina o Medell\u00edn\/Medallo que es un retrato perfecto y hermoso a lo que imagin\u00e9 de esa ciudad cuando le\u00ed <em>La virgen de los sicarios <\/em>de Fernando Vallejo.<\/p>\n\n\n\n<p>Y este mismo hecho de encontrarse con estos espacios que uno ha conocido personalmente o mediante textos, me hace cuestionar el tipo de novela ilustrada que puede ser esta \u2014hablando de catalogaci\u00f3n\u2014 y se me viene a la cabeza la novela <em>Tamia, el universo<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup><strong>[3]<\/strong><\/sup><\/a> <\/em>de Roberto Ram\u00edrez, que conceptualiza la idea de la novela-universo \u2014que no es m\u00e1s que la construcci\u00f3n de una narrativa que se crea alrededor de esta misma idea del universo\u2014 y sus variantes como novela-facs\u00edmil, novela-hospital, novela-continente, novela-parlamento, entre otras. Teniendo esto en cuenta, pienso que <em>Todas las bicicletas que tuve <\/em>puede ser vista como una novela ilustrada-mapa afectivo, novela ilustrada-intimista o novela ilustrada-bicicleta, idea \u00faltima que me viene tras leer un comentario de la autora durante una entrevista: \u00abme interesa experimentar mi propio cuerpo como una herramienta para poder desplazarme hacia donde quiero ir y la bicicleta es una extensi\u00f3n de una misma\u00bb<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>. De cualquier forma, siendo cualquiera de estas ideas de catalogaci\u00f3n, esta novela ilustrada se mantiene como una valoraci\u00f3n al pasado, a los momentos hermosos y a c\u00f3mo estos de a poco se van perdiendo para tal vez ser reemplazados por otros nuevos: Siempre terminan mis historias as\u00ed. \/ Y\u00e9ndome \/ Escap\u00e1ndome \/ Como esa canci\u00f3n de Christina Rosenvinge. \/ \u201cLo siento\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>. Con la duda infinita (y temor extremo) de que si los pr\u00f3ximos recuerdos ser\u00e1n mejores o peores que los anteriores.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Battaglin (2004-presente)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cuando me encuentro en Quito voy de un lado a otro en bicicleta, principalmente en los \u00faltimos d\u00edas que estuve en la ciudad \u2014previos a mi regreso a Guayaquil despu\u00e9s de las fiestas de navidad y fin de a\u00f1o\u2014, me movilic\u00e9 de manera constante para ir a ver a las pocas amistades que me sobraron del colegio, como tambi\u00e9n visitar las librer\u00edas de segunda mano que tanto adoro. Por desgracia la TREK G22 se encontraba desinflada de una llanta (y tambi\u00e9n me dio pereza parchar el hueco), lo que hizo que en los \u00faltimos d\u00edas me dedique a ciclear en la <strong>Battaglin<\/strong>, m\u00e1s r\u00edgida y aerodin\u00e1mica por el simple hecho de ser rutera, aunque ya le ten\u00eda el tino de andanza, siempre manobrear con ella en momentos puntuales puede ser dif\u00edcil.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante mis \u00faltimos d\u00edas visit\u00e9 mi librer\u00eda de segunda mano de confianza y me dedique a intercambiar libros, entre los m\u00edos se encontraba <em>Noticia de un secuestro <\/em>de Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez y <em>Memorias de \u00c1frica <\/em>de Isak Dinisen, la verdad, tras leer <em>Todas las bicicletas que tuve<\/em> me di cuenta que, m\u00e1s all\u00e1 de contarnos historias puntuales, tambi\u00e9n se dedicaba a recomendar una variedad de lecturas que tal vez ten\u00edan una idea inicial de difusi\u00f3n, como tambi\u00e9n hacer de la voz narrativa un poco m\u00e1s entra\u00f1able, mostr\u00e1ndonos sutilmente sus gustos literarios en el fondo de sus ilustraciones. Estos son algunos de los libros que logr\u00e9 ver:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><em>I love dick<\/em> \u2013 Chris Kraus.<\/li>\n\n\n\n<li><em>La bicicleta<\/em> \u2013 Ricardo Daniel Pi\u00f1a<\/li>\n\n\n\n<li><em>El otro Marks<\/em> \u2013 Oscar del Barco<\/li>\n\n\n\n<li><em>Kafka en la orilla<\/em> \u2013 Haruki Murakami<\/li>\n\n\n\n<li><em>El r\u00edo<\/em> \u2013 Dave Davis<\/li>\n\n\n\n<li><em>Teor\u00eda King Kong<\/em> \u2013 Virginie Despentes<\/li>\n\n\n\n<li>Alejandra Pizarnik \u2013 Poes\u00eda reunida<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Libros que ten\u00eda la intenci\u00f3n de buscar e intercambiar la vez que fui esa \u00faltima vez a la librer\u00eda y que por desgracia no aparecieron por ning\u00fan lado, me tuve que decantar con <em>Por la patria<\/em> de Diamela Eltit, <em>La piel es un veneno. Historia sucia de Guayaquil <\/em>de Francisco Santana (firmado) y <em>El juego de los abalorios <\/em>de Hermann Hesse (este \u00faltimo siendo regalo de navidad atrasado para Franco, que tanto adora a ese autor), textos que a pesar de que no eran los que buscaba, siguen siendo joyitas literarias dentro de este tipo de librer\u00edas de segunda mano y de los que de cualquier forma me encuentro feliz de haberlas adquirido.<\/p>\n\n\n\n<p>***<\/p>\n\n\n\n<p>La \u00faltima regresada a la casa sigue siendo la misma que he emprendido despu\u00e9s de tanto tiempo de recorrer estos espacios junto a mi bicicleta, mismos que tiempo atr\u00e1s no llegaba avanzar por el cansancio extremo o porque sencillamente me perd\u00eda, sensaci\u00f3n que en un principio es horrible, pero que de a poco, con los a\u00f1os, te pones a pensar en esos momentos en los que no sab\u00edas qu\u00e9 hacer con nostalgia antes que con preocupaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Con la bicicleta logras conocer las ciudades que habitas. \/ Perderte es una aventura que, cuando logras encontrar la salida, se vuelve una victoria solitaria. \/ pasa igual cuando se te pincha a mitad de la noche y caminas con ella por horas hasta llegar a casa<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Recorrer todo en bicicleta tiende a brindar momentos de soledad en donde, en el mejor de los casos, te acompa\u00f1a la m\u00fasica. Lo digo por m\u00ed que antes de que se me da\u00f1e el celular me la pasaba escuchando m\u00fasica mientras andaba en bicicleta y a veces era demasiado alta (y disfrutable) que ocasion\u00f3 que un carro me chocase una vez, haci\u00e9ndome volar y luego reclamar que le pague los da\u00f1os a su veh\u00edculo mientras a\u00fan me encontraba en el suelo. Tremendo imb\u00e9cil, hui de la escena. Aunque esto de la m\u00fasica tambi\u00e9n lo digo por Powerpaola, debido a que su libro tambi\u00e9n tiende a ser r\u00edtmico, demostr\u00e1ndonos un registro de sus gustos musicales que confluyen con lo que pasa en las varias tramas del texto como con las bicicletas. M\u00fasica hermosa que me di la tarea de rastrear y hacer un playlist, que tambi\u00e9n contiene alguna que otra canci\u00f3n que imagin\u00e9 que pegar\u00eda aqu\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-rich is-provider-spotify wp-block-embed-spotify wp-embed-aspect-21-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"Spotify Embed: Todas las bicicletas que tuve\" style=\"border-radius: 12px\" width=\"100%\" height=\"352\" frameborder=\"0\" allowfullscreen allow=\"autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/open.spotify.com\/embed\/playlist\/2l45ceuVqvLlPhOSsCFGhZ?si=4333919fb1f548bc&#038;utm_source=oembed\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p>Y bueno, tras regresar a la casa, con los libros nuevos y un cansancio extremo a pesar de haber hecho esa misma ruta de la casa a la librer\u00eda cientos de veces, me puse a pensar en lo realizado que me siento cuando termino ese trayecto, el cual, pensando en <em>Todas las bicicletas que tuve<\/em>, se vuelve un acontecimiento inconcluso porque ahora creo que este recorrido solo fue uno m\u00e1s del mont\u00f3n, qui\u00e9n sabe si para la pr\u00f3xima me vuelven a chocar o me robar la bicicleta, solo lo sabr\u00e9 si sigo cicleando, como Powerpaola. Despu\u00e9s de leer su libro me emociona la duda de saber cu\u00e1l ser\u00e1 su pr\u00f3xima bicicleta y qu\u00e9 acontecer\u00e1 con ella.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Coda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Un shot por cada ves que escrib\u00ed \u00abbicicletas\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>(Spoiler: fueron 35 veces)<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> Powerpaola, \u00abLa china 2003. La palmirana 1996. La salvadore\u00f1a 2008-2013\u00bb, en <em>Todas las bicicletas que tuve <\/em>(El Fakir, 2022), 23-24.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> Andr\u00e9s Land\u00e1zuri, \u00abCali, Colombia. 25 de diciembre de 2009\u00bb, en <em>Diario de piedras <\/em>(El Hipop\u00f3tamo: edici\u00f3n y creaci\u00f3n, 2018), 12.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> Pr\u00f3ximamente rese\u00f1ada por el Lector Semi\u00f3tico.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><sup>[4]<\/sup><\/a> \u00abPowerpaola: \u00abLa bicicleta representa la libertad, independencia y felicidad\u00bb | Milenio,\u00bb acceso 14 de enero de 2023, https:\/\/www.milenio.com\/cultura\/todas-las-bicicletas-que-tuve-resena-de-libro-de-de-powerpaola<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><sup>[5]<\/sup><\/a> Powerpaola, \u00abLa china 2003. La palmirana 1996. La salvadore\u00f1a 2008-2013\u00bb, en <em>Todas las bicicletas que tuve <\/em>(El Fakir, 2022), 12.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\"><sup>[6]<\/sup><\/a> Powerpaola, \u00abLa china 2003. La palmirana 1996. La salvadore\u00f1a 2008-2013\u00bb, en <em>Todas las bicicletas que tuve <\/em>(El Fakir, 2022), 21.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p class=\"post-excerpt\">Por Isaac Morillo Para mi padre,que ama las bicicletasy este libro TREK G22 (2000-presente) Andar en bicicleta me es una&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":1345,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uag_custom_page_level_css":"","_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"cybocfi_hide_featured_image":"yes","footnotes":""},"categories":[18],"tags":[],"class_list":["post-1344","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-critica"],"uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2023\/02\/WhatsApp-Image-2023-02-03-at-19.14.40.jpg",1600,766,false],"thumbnail":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2023\/02\/WhatsApp-Image-2023-02-03-at-19.14.40-150x150.jpg",150,150,true],"medium":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2023\/02\/WhatsApp-Image-2023-02-03-at-19.14.40-300x144.jpg",300,144,true],"medium_large":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2023\/02\/WhatsApp-Image-2023-02-03-at-19.14.40-768x368.jpg",700,335,true],"large":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2023\/02\/WhatsApp-Image-2023-02-03-at-19.14.40-1024x490.jpg",700,335,true],"1536x1536":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2023\/02\/WhatsApp-Image-2023-02-03-at-19.14.40-1536x735.jpg",1536,735,true],"2048x2048":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2023\/02\/WhatsApp-Image-2023-02-03-at-19.14.40.jpg",1600,766,false],"gb-block-post-grid-landscape":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2023\/02\/WhatsApp-Image-2023-02-03-at-19.14.40-600x400.jpg",600,400,true],"gb-block-post-grid-square":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2023\/02\/WhatsApp-Image-2023-02-03-at-19.14.40-600x600.jpg",600,600,true],"post-thumbnail":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2023\/02\/WhatsApp-Image-2023-02-03-at-19.14.40-1140x546.jpg",1140,546,true]},"uagb_author_info":{"display_name":"Observatorio","author_link":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/author\/fmontenegro\/"},"uagb_comment_info":1,"uagb_excerpt":"Por Isaac Morillo Para mi padre,que ama las bicicletasy este libro TREK G22 (2000-presente) Andar en bicicleta me es una...","featured_image_src":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2023\/02\/WhatsApp-Image-2023-02-03-at-19.14.40-600x400.jpg","featured_image_src_square":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2023\/02\/WhatsApp-Image-2023-02-03-at-19.14.40-600x600.jpg","author_info":{"display_name":"Observatorio","author_link":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/author\/fmontenegro\/"},"distributor_meta":false,"distributor_terms":false,"distributor_media":false,"distributor_original_site_name":"Blog F-ILIA","distributor_original_site_url":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia","push-errors":false,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1344","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1344"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1344\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1355,"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1344\/revisions\/1355"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1345"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1344"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1344"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1344"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}