{"id":123,"date":"2022-01-13T00:01:00","date_gmt":"2022-01-13T00:01:00","guid":{"rendered":"http:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/?p=123"},"modified":"2022-11-30T14:12:31","modified_gmt":"2022-11-30T19:12:31","slug":"ventana-abierta-diario-de-compositor-iv","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/2021\/11\/23\/ventana-abierta-diario-de-compositor-iv\/","title":{"rendered":"Ventana abierta &#8211; Diario de un joven compositor en Par\u00eds (IV)"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading\" id=\"juan-arroyo\">Juan Arroyo<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Par\u00eds, viernes 10 de setiembre del 2021<\/p>\n\n\n\n<p>Seis cuerdas, un clavijero, un m\u00e1stil, muchos trastes, un puente y una caja de resonancia participan al levantamiento de una voz que nos habla en un lenguaje que solo el momento sabe descifrar. Esa voz, como un t\u00f3tem, apareci\u00f3 repentinamente y su sonido se qued\u00f3 para siempre.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando ten\u00eda diez a\u00f1os, sin decirle nada a Daniel, mi hermano mayor, tom\u00e9 su guitarra y aprend\u00ed a tocarla solo. Con ella, a escondidas, particip\u00e9 en varios grupos de rock. Digamos que, como nadie me ense\u00f1\u00f3 a tocarla, y con las ganas que ten\u00eda de hacerla sonar, empec\u00e9 con ella a inventar mi propia m\u00fasica. Alg\u00fan tiempo despu\u00e9s logr\u00e9 salvar una vieja guitarra de los escombros, le puse nuevas cuerdas, la parch\u00e9 y la pint\u00e9 de negro. Como una extensi\u00f3n de m\u00ed mismo, ella me acompa\u00f1aba a todos lados, incluso al colegio. Con el fin de salvarme de la ignorancia y resignados a verme atado a mi instrumento, mis profesores empezaron a relacionar ciertas tareas de clase con la m\u00fasica. Salv\u00e9 varias materias gracias a su esfuerzo. En esos tiempos yo no sab\u00eda escribir ni una sola nota en el pentagrama. Todo lo que tocaba venia de mi mente y se quedaba en mi mente. Ninguna partitura para guitarra vio la luz hasta veinte a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p><em>JH para guitarra <\/em>amplificada es una pieza que compuse en homenaje al guitarrista estadounidense Jimi Hendrix. Comenc\u00e9 a escribirla en el 2010 y la termin\u00e9 nueve a\u00f1os despu\u00e9s. Debe ser sin duda alguna la pieza que m\u00e1s tiempo me ha tomado componer. Sus cinco movimientos 1)<em> Evil man<\/em>, 2) <em>Next to a mountain<\/em>, 3) <em>Freedom<\/em>, 4) <em>Hey J. <\/em>and 5)<em> Just don&#8217;t know<\/em>, los compuse tocando la guitarra y so\u00f1ando una hyper-gestualidad del int\u00e9rprete, como una coreograf\u00eda de manos o un lenguaje de se\u00f1as traduciendo lo invisible. Desde el ostinato marcado por la bater\u00eda hasta el \u201crif\u201d de la guitarra, pasando por momentos incandescentes, cada movimiento evoca o cita pasajes de la m\u00fasica de Jimi Hendrix y explota algunos arquetipos del rock, recreando la energ\u00eda fren\u00e9tica de este g\u00e9nero. Durante mi adolescencia, descubrir la m\u00fasica de Hendrix fue una revelaci\u00f3n, una liberaci\u00f3n y un refugio.<\/p>\n\n\n\n<p>Ayer, en el marco del festival <em>Ensemble(s)<\/em>, en Paris, Omar Nicho toc\u00f3 dos de los cinco movimientos que la componen. Su performance tuvo gran \u00e9xito y se llev\u00f3 merecidamente los aplausos y los bravos de la sala entera. Incluso, algunas personas se pusieron de pie para aplaudirle y otras no dudaron en acercarse a \u00e9l para felicitarlo al terminar el concierto. Habiendo dedicado la obra a Omar y despu\u00e9s de verlo tocarla con tanto fuego y embrujo me digo que vali\u00f3 la pena tomar tantos a\u00f1os para acabarla. Hoy la revista musical H\u00e9misph\u00e8re Son, en el art\u00edculo escrito por Mich\u00e8le Tosi, ha nombrado JH, con la performance de Omar, el \u201c<em>Coup de coeur\u201d<\/em> (flechazo en el coraz\u00f3n) de la revista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Par\u00eds, s\u00e1bado 11 de setiembre del 2021<\/p>\n\n\n\n<p>Casi a oscuras, con la piernas temblando, parado frente a las butacas, en el vac\u00edo inmaculado de la sala, Anatole duda varias veces antes de despertar la energ\u00eda fosilizada en la partitura. Las tres p\u00e1ginas que contienen la obra han sido garabateadas con sus fren\u00e9ticas y coloridas anotaciones. Durante el toque de los primeros compases su pulso es irregular. Descubre con horror el v\u00e9rtigo de la aceleraci\u00f3n cardiaca que le est\u00e1 robando el control de s\u00ed. Se est\u00e1 quedando sin aire. Una lucha intensa entre recuerdos e ideas le impiden concentrarse. Con coraje y con las manos h\u00famedas se aferra heroicamente a la flauta. La empu\u00f1a como si ella fuese una extensi\u00f3n de su cuerpo. Sopla en el instrumento con toda su humanidad. El ensayo general se est\u00e1 transformado en un asunto de vida o de muerte. Con apenas trece a\u00f1os de edad, Anatole est\u00e1 por conocer lo que muchos llaman instinto de supervivencia. Al iniciar la segunda p\u00e1gina de la obra su sonido se estabiliza e impregna de un brillo que hasta hoy no hab\u00eda conseguido. Habiendo retomado el control de s\u00ed y consciente del espacio que le rodea sobrevuela con deleite los colores ac\u00fasticos del escenario. Degusta con cada acento, cada giro mel\u00f3dico, cada inflexi\u00f3n la trayectoria del sonido. Al fondo de la sala una voz dulce y penetrante se eleva con la llegada del ultimo comp\u00e1s: \u00abMuy bien Anatole! Solo debes tocar m\u00e1s fuerte el sonido del tambor con las llaves\u00bb. Se levanta r\u00e1pidamente de su asiento y se dirige hacia \u00e9l por el pasillo central de la sala. Anatole la escucha con suma atenci\u00f3n porque sabe que ella puede ayudarle, que ella es la experta y que un consejo suyo puede ser la clave del \u00e9xito. Cada soplo, cada articulaci\u00f3n y cada gesto han sido minuciosamente preparados en su clase. Bajo su gu\u00eda el joven flautista ha rebasado sus propias expectativas musicales y se encuentra listo para mostrar su arte al p\u00fablico en un evento que tiene m\u00e1s de ritual de iniciaci\u00f3n que de concierto. Ga\u00eblle Belot, su mentora, ense\u00f1a en el Conservatorio de Ivry sur Seine y acompa\u00f1a a cada uno de sus disc\u00edpulos con la dedicaci\u00f3n y exigencia que solo un gran maestro puede tener. Aquella noche en Paris, mientras Anatole entraba al escenario, Ga\u00eblle no pudo evitar recordar con nostalgia y emoci\u00f3n, su primer concierto, su iniciaci\u00f3n al arte de los sonidos. Ella tambi\u00e9n cont\u00f3 con un gu\u00eda y toc\u00f3 con \u00e9l aquella vez en un octeto de vientos. As\u00ed como Anatole, antes de entrar al escenario, en aquel tiempo ella tampoco ten\u00eda conciencia de la dimensi\u00f3n simb\u00f3lica y de impredecibles consecuencias que este acto y su perseverancia desencadenar\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p>Teniendo un \u00e9xito rotundo en el estreno de la obra, al terminar el concierto y evadiendo las personas que se interpon\u00edan en su camino para abrazarlo y felicitarle, Anatole se me acerc\u00f3 con los ojos brillantes, afiebrados de emoci\u00f3n y me pregunt\u00f3: \u00abJuan, cuando me vuelves a escribir una nueva obra?\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Par\u00eds, viernes 25 de setiembre del 2021<\/p>\n\n\n\n<p>Detesto llegar tarde. Ciao!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Par\u00eds, viernes 30 de setiembre del 2021<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bb\u2014Hermano lindo, lo principal en esta primera p\u00e1gina es dar la entrada a todos con un gran gesto fort\u00edsimo \u00a1Pum! En el segundo y tercer tiempo integra la viola y el violonchelo con un gesto simple y crece hacia el primer tiempo del segundo compas \u00a1Es bastante simple en realidad!&#8230; Tienes que dar la entrada del arpa, decrecer y cortar delicadamente al final de la secci\u00f3n. Terminas el comp\u00e1s seis, <em>lascia vibrare<\/em>, cortas y luego prosigues, \u00bfno? A ver, hazlo&#8230; Muy bien, si, eso, eso&#8230; Ya est\u00e1 compadrito. A ver, hazlo de nuevo&#8230; 1 Y 2 Y 3 Y Pam Pam&#8230; \u00bfEst\u00e1s usando colores para tus anotaciones?&#8230; Escribe con un l\u00e1piz los tiempos que debes activar. A m\u00ed eso me ayuda mucho&#8230; 1, 2, 3 \u00a1Pum! Y atacas&#8230; No olvides centralizar el gesto. Paaaaaam 2 y atacas. Lo ideal ser\u00eda que terminando la primera lectura de los cinco movimientos con los m\u00fasicos lo lean desde el inicio, de corrido, hasta el final. Tienes que calcular bien tu tiempo de ensayo&#8230; Veo que tienes bien analizada toda la partitura. Todo va a salir muy bien papacho, no te preocupes \u00a1Eres un Maestro! Ya cholito lindo, te tengo que dejar, me tengo que ir a preparar mi combate que aqu\u00ed ya son la una. Te env\u00edo pronto mi partitura. Un abrazo a los dos&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de dos horas de conversaci\u00f3n por zoom, Fernando se despide para ir a cocinar algo r\u00e1pido antes de continuar el estudio de alguna partitura, preparar los ensayos de la orquesta, componer, revisar las tareas de su hijo o corregir los deberes de sus alumnos. A pesar de los a\u00f1os y las muchas responsabilidades que viene asumiendo, no ha perdido un solo grano de su gran bondad. Me ha dedicado pr\u00e1cticamente toda su ma\u00f1ana y sin contraparte alguna.<\/p>\n\n\n\n<p>Conoc\u00ed a Fernando en un momento crucial de mi vida. Aquel momento en que todo joven, presionado por cumplir con la sociedad debe, por vocaci\u00f3n o por defecto, escoger una profesi\u00f3n. Debo admitir que mi desinter\u00e9s por todo, salvo por la m\u00fasica, en aquella \u00e9poca desesperaba a mis padres, mis profesores y amigos. No eran tiempos f\u00e1ciles. No eran tiempos para arriesgar el futuro. El Per\u00fa segu\u00eda en guerra, en crisis pol\u00edtica, en dictadura, en pobreza, en violencia, en una lista de etc\u00e9teras, cada uno m\u00e1s horrendo que el otro. En suma, no sab\u00edamos todav\u00eda cu\u00e1ndo se hab\u00eda jodido el Per\u00fa pero sab\u00edamos con certeza que estaba bien jodido.<\/p>\n\n\n\n<p>En medio de la encrucijada y gracias a un desaire de su padre, Edgar Valc\u00e1rcel, conoc\u00ed a Fernando. Yo ten\u00eda 18 a\u00f1os, ven\u00eda de terminar la secundaria y Edgar me neg\u00f3 la oportunidad de estudiar con \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bb\u2014Mira muchacho, no te puedo dar clase. Pero te propongo algo. Mi hijo tambi\u00e9n es compositor. Viene de llegar de Estados Unidos. Le dije que no vuelva, pero no me escucha nunca. Tambi\u00e9n le dije que si segu\u00eda el camino de la composici\u00f3n, como yo, acabar\u00eda en la misma miseria. \u00a1Mira donde vivo! \u00a1Hasta mi piano da pena! Deber\u00edas escuchar a tu madre e inscribirte en la Universidad, tener un buen trabajo y ganar bien tu vida. Bueno, parece que no me quieres escuchar. En vista de lo terco que eres te propongo lo siguiente. Mi hijo es un muy buen m\u00fasico y le voy a llamar para que \u00e9l sea tu Maestro. \u00bfEst\u00e1s de acuerdo? Es lo \u00fanico que te puedo proponer&#8230; Lo voy a llamar. \u00a1Fernando! \u2014\u00bfQuieres un caf\u00e9? \u2014 \u00a1Fernando! \u2014 parece que no me escucha\u2014 \u00a1\u00a1\u00a1Fernando!!! \u00a1Seguramente todav\u00eda est\u00e1 durmiendo este muchacho! Enseguida vuelvo&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Aquel d\u00eda conoc\u00ed a Fernando. Debo confesar que el desaire de su padre tuvo el efecto contrario y me motiv\u00f3 mucho m\u00e1s. Ten\u00eda la sensaci\u00f3n de haber sido retado a un duelo, a luchar por mi vocaci\u00f3n. Estudi\u00e9 con Fernando durante casi dos a\u00f1os. La primera vez que escuch\u00e9 y le\u00ed <em>La Consagraci\u00f3n de la Primavera<\/em> de Igor Stravinsky fue en su casa. Aquella clase la termin\u00e9 mareado, con los ojos encebollados de cansancio y con la escucha empalagada de sonidos nuevos. Las clases siempre duraban mas de lo previsto. Aprend\u00ed tanto con \u00e9l que las tres horas de transporte ida y vuelta desde mi casa hasta la suya no mermaban mi \u00e1nimo. Al cabo de un a\u00f1o me qued\u00e9 sin dinero y ya no pod\u00eda pagar sus clases. En un acto de bondad infinita Fernando me propuso continuar estudiando gratuitamente con \u00e9l. Adem\u00e1s, gracias a la pasi\u00f3n y entrega del joven Maestro pude conseguir mi primer trabajo formal. Se trataba de pasar los subt\u00edtulos de las \u00f3peras programadas por Prol\u00edrica en el Teatro Segura. Vi tantas veces el Barbero de Sevilla, tantas veces <em>Lucia di Lammermoor<\/em> y tantos otros, que por extension segu\u00ed aprendiendo gracias a Fernando.<\/p>\n\n\n\n<p>No s\u00e9 en qu\u00e9 momento perdimos el contacto, pero la amistad siempre qued\u00f3 intacta en el mejor de los recuerdos.<\/p>\n\n\n\n<p>Varios a\u00f1os despu\u00e9s, con premios y diplomas, regres\u00e9 por tercera vez a Lima e invit\u00e9 a mi madre a un concierto de la Orquesta Sinf\u00f3nica Nacional en el Gran Teatro Nacional. A pesar de no recordar un solo buen concierto de la OSN durante mis a\u00f1os lime\u00f1os, el evento era perfecto para descubrir el nuevo espacio dedicado a la m\u00fasica y danza en el Per\u00fa. El edificio, cuya construcci\u00f3n fue dirigida por Alfonso de la Piedra y cuyo dise\u00f1o ac\u00fastico fue encargado al arquitecto brasile\u00f1o Jos\u00e9 Nepomuceno, me impact\u00f3 por su imponente dise\u00f1o en un lugar privilegiado frente a una de las avenidas m\u00e1s transitadas de Lima, la Avenida Javier Prado. A pesar del ruido y el caos reinante en la concurrida avenida, el gran Teatro parec\u00eda un santuario del silencio desde el interior. Sus muros transparentes me revelaban un pedazo de Lima que cre\u00eda conocer y que ahora ten\u00eda otro rostro. Tomando asiento y sin tener ninguna esperanza en el concierto, mi madre y yo, aplaudimos ritualmente a los m\u00fasicos mientras ingresaban al escenario. El concierto comenz\u00f3 con las <em>Danzas Polovtsianas<\/em> del compositor ruso Aleksandr Borod\u00edn.<\/p>\n\n\n\n<p>Pude gozar plenamente del sonido desde el primer comp\u00e1s gracias a la excelente ac\u00fastica de la sala. Esa noche fue un verdadero carnaval de gratas revelaciones. El empaste de las cuerdas era muy bueno y las intervenciones de los vientos, muy bien afinados, no ten\u00edan ninguna relaci\u00f3n con los recuerdos de mi juventud. Maravillado por el magn\u00edfico nivel musical que la orquesta mostr\u00f3 en un despliegue de brillo, precisi\u00f3n y gran expresividad, no pude evitar ir a felicitarles. Al terminar el concierto, colmados de orgullo, fuimos inmediatamente a la entrada reservada para los artistas en la Calle del Comercio, paralela a la Javier Prado. Me encontr\u00e9 con varios amigos que compartieron aulas conmigo en el Conservatorio de Lima y que hoy son parte del primer Elenco Nacional. Ya casi despidi\u00e9ndonos y partiendo en direcci\u00f3n a casa lo vi. Ten\u00eda menos cabellera, llevaba lentes y parec\u00eda una r\u00e9plica de su padre. Encontr\u00e1ndose lejos de m\u00ed, del otro lado de las rejas, grit\u00e9 \u00ab\u00a1\u00a1\u00a1Fernando!!!\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto el joven Maestro es el actual director titular de la Orquesta Sinf\u00f3nica Nacional. Desde su nombramiento en el 2011, junto con sus ac\u00f3litos, a punta de esfuerzo, pasi\u00f3n y entrega ha logrado algo que muchos cre\u00edmos tit\u00e1nico y hasta imposible. Hacer de la Orquesta un elenco de alto nivel musical. No solo tocan el repertorio cl\u00e1sico con solidez, sino que tambi\u00e9n se enfrentan a obras modernas de gran envergadura y est\u00e1n comprometidos con la creaci\u00f3n musical de nuestro tiempo creando obras de autores peruanos en todas sus temporadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Al verme sus ojos pesta\u00f1eaban de incredulidad. Alz\u00f3 los brazos, dibuj\u00f3 una sonrisa y grit\u00f3: \u00ab\u00a1Hermano!\u00bb Vino hacia mi dejando a un lado la comitiva que lo acompa\u00f1aba y pidi\u00f3 al portero abrirme la puerta enrejada que nos separaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Al d\u00eda siguiente nos reunimos en el restaurante Sarcletti, en la Rambla, frente al Gran Teatro Nacional. Hab\u00edan pasado por lo menos 16 a\u00f1os desde la \u00faltima clase con \u00e9l. Le entregu\u00e9 la partitura de <em>Sikus<\/em>. Esta partitura tiene un valor muy importante para m\u00ed. Con ella di inicio a una etapa creativa decisiva en mi m\u00fasica. Con ella me sent\u00ed conectado a la herencia de la generaci\u00f3n peruana del 50 a la cual perteneci\u00f3 su padre. Estrenada en Lausana, Suiza, dos meses despu\u00e9s de la muerte de Edgar, la dediqu\u00e9 a su memoria. Hoy comprendo que sin su desaf\u00edo probablemente no me hubiera encontrado jam\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Continuar\u00e1\u2026<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p class=\"post-excerpt\">Juan Arroyo Par\u00eds, viernes 10 de setiembre del 2021 Seis cuerdas, un clavijero, un m\u00e1stil, muchos trastes, un puente y&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":166,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uag_custom_page_level_css":"","_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"cybocfi_hide_featured_image":"","footnotes":""},"categories":[17],"tags":[26],"class_list":["post-123","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-estancias","tag-juan-arroyo"],"uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2022\/01\/IMAGEN-4.jpg",2000,1500,false],"thumbnail":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2022\/01\/IMAGEN-4-150x150.jpg",150,150,true],"medium":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2022\/01\/IMAGEN-4-300x225.jpg",300,225,true],"medium_large":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2022\/01\/IMAGEN-4-768x576.jpg",700,525,true],"large":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2022\/01\/IMAGEN-4-1024x768.jpg",700,525,true],"1536x1536":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2022\/01\/IMAGEN-4-1536x1152.jpg",1536,1152,true],"2048x2048":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2022\/01\/IMAGEN-4.jpg",2000,1500,false],"gb-block-post-grid-landscape":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2022\/01\/IMAGEN-4.jpg",533,400,false],"gb-block-post-grid-square":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2022\/01\/IMAGEN-4.jpg",600,450,false],"post-thumbnail":["https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2022\/01\/IMAGEN-4-1140x855.jpg",1140,855,true]},"uagb_author_info":{"display_name":"Observatorio","author_link":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/author\/fmontenegro\/"},"uagb_comment_info":1,"uagb_excerpt":"Juan Arroyo Par\u00eds, viernes 10 de setiembre del 2021 Seis cuerdas, un clavijero, un m\u00e1stil, muchos trastes, un puente y...","featured_image_src":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2022\/01\/IMAGEN-4.jpg","featured_image_src_square":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2022\/01\/IMAGEN-4.jpg","author_info":{"display_name":"Observatorio","author_link":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/author\/fmontenegro\/"},"distributor_meta":false,"distributor_terms":false,"distributor_media":false,"distributor_original_site_name":"Blog F-ILIA","distributor_original_site_url":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia","push-errors":false,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/123","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=123"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/123\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":287,"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/123\/revisions\/287"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/media\/166"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=123"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=123"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ilia.uartes.edu.ec\/blog-f-ilia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=123"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}